La panna cotta es un clásico italiano que no requiere horno ni amasados complicados. Solo necesitas paciencia para que la gelatina cumpla su magia y un buen coulis para equilibrar la dulzura.
Ingredientes
¿Para cuántos comensales?
Receta original para 4 personas
- 250 ml de nata para montar (35% MG)
- 250 ml de leche entera
- 1 vaina de vainilla natural
- 80 g de azúcar blanco
- 7 g de gelatina en hojas
- 200 g de frutos rojos variados (fresas, frambuesas, arándanos)
- 30 g de azúcar glas
- 1 cda de limón
Paso a paso
Sigue la línea temporal: icono de técnica, tiempo y temperatura cuando aplique.
- Paso 1 Preparación 5 min
Pon en remojo las hojas de gelatina en un bol con agua fría durante cinco minutos. Mientras, corta la vaina de vainilla a lo largo, raspa las semillas con un cuchillo y añade tanto la pulpa como la vaina al cazo junto con la nata y la leche.
- Paso 2 Cocción 8 min 80 °C
Calienta a fuego medio hasta que los bordes empiecen a temblar sin llegar a hervir. Retira del fuego, retira la vaina, incorpora la gelatina escurrida y remueve con cuchara de madera hasta que se disuelva por completo.
- Paso 3 Reposo 240 min
Distribuye la mezcla en cuatro moldes de silicona o cristal, deja que se enfríen a temperatura ambiente y mételos en la nevera tapados durante cuatro horas o toda la noche.
- Paso 4 Triturar / batir 2 min
Mientras reposa, lava los frutos rojos, pélalos si es necesario y tritúralos con el azúcar glas y el limón en la batidora. Cuela el puré con un colador fino para eliminar semillas y obtén una salsa brillante y ácida.
- Paso 5 Servir
Para servir, pasa un trapo húmedo y caliente por los bordes de los moldes, invierte sobre el plato y vierte el coulis en espiral. Decora con una frambuesa fresca y sirve de inmediato para que la textura no se pierda.