La panna cotta es el postre italiano más emblemático por su textura aterciopelada y su sabor sutil. Con solo cinco ingredientes base y un toque de frutos del bosque, lograrás una preparación elegante que no requiere horno y se hace en minutos.
Ingredientes
¿Para cuántos comensales?
Receta original para 4 personas
- 250 ml nata para montar (mín. 35% materia grasa)
- 150 ml leche entera
- 80 g azúcar blanco
- 1 vaina de vainilla natural
- 6 g gelatina en polvo (2 hojas)
- 250 g frutos rojos frescos (fresas, frambuesas, arándanos)
- 15 g azúcar glas
- 1 cda zumo de limón
Paso a paso
Sigue la línea temporal: icono de técnica, tiempo y temperatura cuando aplique.
- Paso 1 Preparación 5 min
Coloca las hojas de gelatina en un bol con agua muy fría durante 5 minutos para hidratarlas correctamente. Este paso es fundamental para que la panna cotta cuaje sin grumos ni texturas gomosas.
- Paso 2 Cocción 3 min 80 °C
En una olla pequeña, calienta la nata junto con la vaina de vainilla abierta a fuego medio hasta que alcance un hervor suave. Retira del fuego inmediatamente para evitar que se corte la grasa láctea.
- Paso 3 Mezclar 2 min
Escurre bien la gelatina hidratada y añádela a la nata tibia (no hirviendo). Remueve con una cuchara de madera durante 2 minutos hasta que se disuelva por completo.
- Paso 4 Preparación 10 min
Incorpora la leche entera y el azúcar blanco, mezcla con energía para cristalizar el azúcar y deja reposar la base 10 minutos a temperatura ambiente antes de colar.
- Paso 5 Enfriar 240 min 4 °C
Vierte la mezcla en cuatro vasos de cristal aptos para horno o nevera. Coloca los recipientes en la parte trasera de la refrigeradora y espera exactamente 4 horas para un cuajado uniforme.
- Paso 6 Triturar / batir 15 min
Mientras tanto, lava los frutos rojos, pícalos grueso y macéralos con el azúcar glas y el zumo de limón durante 15 minutos. Cuela ligeramente para obtener una compota jugosa pero con cuerpo.
- Paso 7 Servir 1 min
Sirve la panna cotta directamente en su vaso, añade una cucharada generosa de la compota de frutos rojos y decora con una ramita de menta fresca. El contraste térmico y de acidez equilibra la dulzura láctea.