Ingredientes
- 6 tazas de agua filtrada
- 3-4 cdas de pasta de miso blanco o rojo
- 150 g de tofu firme, cortado en cubos de 1 cm
- 2 cdas de wakame seco
- 2 tallos de cebollín, finamente picados
- 1 champiñón shiitake fresco, en rodajas (opcional)
Paso a paso
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- Hidrata la wakame en un cuenco con agua fría durante 10 minutos, luego escúrrela bien y resérvala.
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- En una olla mediana, calienta el agua a fuego medio hasta que comience a humear, pero sin llegar a ebullición.
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- Añade los champiñones shiitake (si los usas) y cocina por 2 minutos hasta que estén suaves.
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- Retira la olla del fuego y disuelve la pasta de miso en una pequeña cantidad de caldo caliente usando un colador de malla fina o un batidor de globo.
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- Vierte el miso disuelto en la olla, añade el tofu en cubos y la wakame escurrida, removiendo suavemente para integrar.
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- Sirve inmediatamente decorada con cebollín fresco, evitando hervir la sopa para preservar las enzimas y el sabor delicado del miso.
Consejos
- No hiervas la sopa después de añadir el miso; el calor excesivo destruye sus probióticos y puede amargar el sabor.
- Usa miso blanco (shiro) para un perfil dulce y suave, o miso rojo (aka) para un sabor más intenso y salado.
- Guarda la sopa en un recipiente hermético en la nevera hasta por 2 días. Recalienta suavemente a fuego bajo sin hervir antes de servir.