El souvlaki es el corazón de la comida callejera griega, conocido por su carne tierna y su marinado cítrico que penetra hasta el hueso. Esta versión casera simplifica los tiempos sin perder la esencia del Mediterráneo, ideal para cenas ligeras o domingos al aire libre.
Ingredientes
¿Para cuántos comensales?
Receta original para 4 personas
- 800 g de muslos de pollo deshuesados
- 4 cdas de aceite de oliva virgen extra
- 3 cdas de zumo de limón fresco
- 4 dientes de ajo picados finamente
- 1 cda de orégano seco
- 1 cda de sal gruesa
- 1/2 cda de pimienta negra molida
- 1 limón en rodajas para servir
Paso a paso
Sigue la línea temporal: icono de técnica, tiempo y temperatura cuando aplique.
- Paso 1 Corte 5 min
Corta los muslos de pollo en cubos uniformes de 3 cm para garantizar una cocción pareja. Colócalos en un bol profundo y añade el aceite de oliva, el zumo de limón, el ajo picado, el orégano, la sal y la pimienta.
- Paso 2 Marinar 30 min
Revuelve con cuidado hasta que cada pieza quede completamente recubierta por la marinada. Cubre el bol con film transparente y deja reposar en la nevera durante 30 minutos para que los ácidos ablanden las fibras musculares.
- Paso 3 Montaje 10 min
Retira el pollo del refrigerador y ensarta los cubos en brochetas de madera que hayas sumergido en agua fría durante 10 minutos para evitar que se quemen. Deja un pequeño espacio entre cada trozo para facilitar la circulación del calor.
- Paso 4 Cocción 200 °C
Precalienta una sartén de hierro fundido o una plancha de cerámica a fuego medio-alto (aprox. 200 °C). Espera a que el utensilio alcance el punto de humo ligero antes de colocar las brochetas para sellar la superficie.
- Paso 5 Sartén 8 min
Cocina las brochetas durante 4 minutos por cada lado sin moverlas, permitiendo que se forme una costra dorada. Voltea con pinzas de madera para no pinchar la carne y perder sus jugos internos.
- Paso 6 Servir
Retira las brochetas del fuego cuando el interior alcance 74 °C y estén jugosas. Rocía con un chorro de aceite de oliva virgen extra, decora con rodajas de limón fresco y sirve caliente para preservar la textura tierna.