Los huevos rotos son un clásico absoluto de la gastronomía española que combina la simplicidad con el placer incondicional del sabor. Al romper la yema sobre las patatas crujientes, se crea una salsa natural irresistible.
Ingredientes
¿Para cuántos comensales?
Receta original para 2 personas
- 500 g de patatas para freír (tipo Kennebec)
- 4 huevos frescos de gallinas criadas en libertad
- 100 g de jamón ibérico de bellota en lonchas finas
- Aceite de oliva virgen extra abundante para freír
- Sal Maldon o escamas de sal gruesa al gusto
Paso a paso
Sigue la línea temporal: icono de técnica, tiempo y temperatura cuando aplique.
- Paso 1 Preparación 10 min
Pele las patatas y córtelas en bastones uniformes de aproximadamente medio centímetro de grosor; asegúrese de secarlas muy bien con papel de cocina para evitar salpicaduras peligrosas al freír.
- Paso 2 Sartén 8 min 170 °C
Caliente abundante aceite de oliva virgen extra en una olla alta a 170 °C y fría las patatas en tandas pequeñas durante unos 8 minutos hasta que estén tiernas pero aún pálidas; retírelas y escúrralas sobre una rejilla.
- Paso 3 Sartén 4 min 190 °C
Suba el fuego para que el aceite alcance los 190 °C y devuelva todas las patatas al aceite para su segunda fritura; fríelas durante 3-4 minutos hasta que estén doradas, crujientes y llenas de sabor.
- Paso 4 Sartén 2 min
Mientras tanto, limpie una sartén antiadherente y caliémela con un hilo de aceite a fuego medio-alto; rompa los huevos directamente en la sartén y cocine durante 2 minutos sin moverlos hasta que las claras estén blancas.
- Paso 5 Cocción 1 min
Retire la sartén del fuego inmediatamente cuando las yemas comiencen a cuajarse ligeramente por los bordes pero sigan brillantes y líquidas en el center; esta técnica garantiza un resultado jugoso perfecto.
- Paso 6 Montaje 2 min
Monte el plato colocando una cama generosa de patatas calientes en un plato hondo de barro, disponga los huevos encima con cuidado para no romperlos y decore con jamón ibérico cortado a mano justo antes de servir.