Ingredientes
- 4 muslos de pollo deshuesados con piel (aprox. 800 g)
- 6 dientes de ajo laminados
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de pimentón dulce
- 1/2 cucharadita de comino en polvo
- Sal y pimienta negra al gusto
- 1 manojo grande de perejil fresco picado
- 1 cucharada de zumo de limón
Paso a paso
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Seca los muslos de pollo con papel de cocina y sazona generosamente con sal y pimienta negra por ambos lados.
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Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto y coloca el pollo con la piel hacia abajo. Cocina sin mover durante 6-7 minutos hasta que la piel esté dorada y crujiente.
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Voltea el pollo y cocina otros 5 minutos. Retira el pollo a un plato y resérvalo.
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En la misma sartén, baja el fuego a medio y añade el ajo laminado. Sofríe durante 2-3 minutos hasta que esté fragante y apenas dorado, evitando que se queme. Retira el ajo del aceite.
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Añade el pimentón y el comino al aceite caliente, removiendo rápidamente durante 30 segundos. Devuelve el pollo, vierte el zumo de limón y espolvorea con el perejil fresco. Cocina tapado a fuego bajo 5-7 minutos hasta que esté cocido. Sirve inmediatamente.
Consejos
- Para un sabor más intenso, deja marinarse el pollo con ajo y sal durante 30 minutos antes de cocinar.
- Acompaña con pan rústico para mojar el aceite de ajo o con arroz blanco al vapor.
- Conserva los restos en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Recalienta suavemente en la sartén con una cucharada de agua para mantener la jugosidad.