Un plato icónico de la cocina de confort que combina texturas y temperaturas opuestas para una experiencia gastronómica inolvidable. Sigue estos pasos para recrear el sabor callejero en tu propia cocina con patatas perfectamente crujientes y una salsa sedosa.
Ingredientes
¿Para cuántos comensales?
Receta original para 4 personas
- 1 kg patatas tipo russet cortadas en bastones gruesos
- Aceite vegetal neutro para freír (canola o girasol)
- 300 g queso curado en tiras (queso de poutine)
- 2 cdas mantequilla sin sal
- 2 cdas harina de trigo todo uso
- 500 ml caldo de verduras concentrado
- 1 cda salsa de soja
- Sal gruesa y pimienta negra molida al gusto
- Perejil fresco picado (opcional para decorar)
Paso a paso
Sigue la línea temporal: icono de técnica, tiempo y temperatura cuando aplique.
- Paso 1 Preparación 30 min
Pela las patatas y córtalas en bastones de 1 cm. Remójalas en agua fría durante 30 minutos, escúrrelas bien y sécalas con toallas de papel para evitar salpicaduras peligrosas al freír.
- Paso 2 Sartén 5 min 160 °C
Calienta el aceite en una freidora o cazuela profunda a 160 °C. Fríe las patatas en tandas durante 5 minutos hasta que estén tiernas pero pálidas; retíralas y escúrrelas sobre papel absorbente.
- Paso 3 Sartén 4 min 190 °C
Sube la temperatura del aceite a 190 °C. Vuelve a meter las patatas y fríelas 3 a 4 minutos más hasta que estén doradas y crujientes. Sálalas inmediatamente mientras están calientes para fijar el sabor.
- Paso 4 Cocción 2 min
En una cazuela pequeña, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la harina y cocina 2 minutos removiendo sin parar hasta obtener un roux dorado que huela a nuez tostada y no tenga sabor a harina cruda.
- Paso 5 Olla / cocción lenta 8 min
Vierte el caldo de verduras poco a poco mientras bates constantemente para evitar grumos. Hierve a fuego lento 8 minutos hasta que espese, añade la salsa de soja y ajusta de sal y pimienta negra.
- Paso 6 Montaje 1 min
Monta el plato rápidamente: coloca las patatas calientes en un recipiente hondo, esparce los trozos de queso curado encima y vierte el gravy humeante por encima. Sirve de inmediato para aprovechar el contraste térmico.