Este plato combina la suavidad del salmón fresco con la umami profunda del miso y el dulzor equilibrado de la miel. Es una técnica japonesa clásica que garantiza un pescado jugoso y un glaseado caramelizado sin complicaciones.
Ingredientes
¿Para cuántos comensales?
Receta original para 4 personas
- 4 filetes de salmón fresco (aprox. 150 g cada uno)
- 3 cucharadas de miso blanco (pasta de soja fermentada)
- 2 cucharadas de miel de abeja
- 1 cucharada de salsa de soja sin gluten
- 1 cucharadita de jengibre rallado
- 1 diente de ajo picado fino
- 1 cucharada de aceite de sésamo
- Semillas de sésamo y cebollino para decorar
Paso a paso
Sigue la línea temporal: icono de técnica, tiempo y temperatura cuando aplique.
- Paso 1 Preparación 5 min
Prepara los filetes de salmón secándolos bien con papel de cocina para que el glaseado se adhiera correctamente; colócalos en una bandeja forrada con papel de horno.
- Paso 2 Mezclar 3 min
En un tazón pequeño, combina tres cucharadas de miso blanco, dos de miel, una de salsa de soja, el jengibre rallado y el ajo picado; bate vigorosamente hasta crear una pasta suave y aromática.
- Paso 3 Marinar 15 min
Unta cada filete con la mitad de la salsa de miso y miel, cubre con film y deja reposar en la nevera durante quince minutos para que la fermentación ablande las fibras y potencialice el umami.
- Paso 4 Horno 22 min 200 °C
Precalienta el horno a 200 °C y hornea los filetes durante veinte minutos; a los quince minutos, pincela con el resto de la salsa y activa el grill dos minutos para lograr un acabado caramelizado sin secar el pescado.