La frittata es una receta italiana de origen campesino que convierte ingredientes simples en un plato reconfortante y versátil. Al combinar la dulzura natural del calabacín con la acidez del queso de cabra, se logra un equilibrio de sabores clásico y elegante.
Ingredientes
¿Para cuántos comensales?
Receta original para 4 personas
- 2 calabacines medianos
- 4 huevos frescos
- 100 g de queso de cabra
- 2 cdas de aceite de oliva virgen extra
- 1 ramita de tomillo fresco
- Sal y pimienta negra al gusto
Paso a paso
Sigue la línea temporal: icono de técnica, tiempo y temperatura cuando aplique.
- Paso 1 Corte 10 min
Lava y corta el calabacín en rodajas finas de medio centímetro. Espolvorea sal gruesa y déjalo reposar 10 minutos para extraer el exceso de agua, luego escúrrelo bien con papel de cocina.
- Paso 2 Mezclar 2 min
En un bol grande, bate 4 huevos frescos con una pizca de pimienta negra, sal y hierbas frescas picadas (tomillo u orégano). Añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra para mayor jugosidad.
- Paso 3 Sartén 5 min
Calienta una sartén apta para horno con aceite de oliva a fuego medio. Sofríe el calabacín escurrido durante 5 minutos hasta que esté ligeramente dorado pero firme, evitando que suelte líquido.
- Paso 4 Cocción 8 min
Vierte la mezcla de huevo directamente sobre el calabacín en la sartén. Baja el fuego a suave, tapa y cocina 8 minutos hasta que los bordes estén cuajados pero el centro aún ligeramente húmedo.
- Paso 5 Horno 12 min 200 °C
Distribuye el queso de cabra desmenuzado sobre la superficie y transfiere la sartén al horno precalentado a 200 °C. Hornea 12 minutos hasta que la frittata esté firme, dorada y ligeramente inflada.
- Paso 6 Reposo
Deja reposar 5 minutos fuera del horno antes de desmoldar y cortar en porciones. Este descanso permite que los jugos se redistribuyan y la textura quede perfecta al servir.